El cambio climático ya está aquí. Llueven en dos horas lo que antes precipitaba en un mes. Se repiten anegamientos, las napas suben y están debajo de nuestros pies, cuando hace tres décadas estaban varios metros por debajo. Ante una realidad inevitable, la ciudad se prepara primero para estar alerta y luego para que los protocolos se anticipen a un desastre. Por ello, la Municipalidad de Rosario invitó a disertar al experto internacional en Reducción de Riesgos, al uruguayo Javier González Muller, en el Parque de España. El desafío de ser una ciudad resiliente, es decir, resistente a los embates del clima y cómo adaptarse a los cambios. González Muller participó en 2015 en el Marco de Sendai, Japón, donde se realizó la Tercera Conferencia Mundial de Naciones Unidas para la Reducción de Riesgos de Desastre; allí donde el tsunami devastó sus costas provocando pérdidas estimadas en 20.000 millones de dólares. El experto brindó estadísticas, mostró cuadros y expuso datos comparativos de grandes catástrofes climáticas en distintos puntos del planeta que nos parecen lejanos, pero que ya están impactando en ciudades como La Plata con la inundación de 2014 o en el sur de nuestra provincia con arroyos, ríos y lagunas que no dan a vasto ante la primer gran caída de agua ocurrida a comienzos de este año.

El experto sostiene que hay varios factores que influyen pero “sin dudas las concentraciones urbanas cada vez mayores, el traslado de la ruralidad hacia las ciudades y planificaciones fallidas. Pequeños problemas que no advertimos, daños que solo vemos por televisión, que siguen a una sucesión de eventos que nos obliga a dar prioridades para la acción, por ejemplo la caída de 100 mm en dos horas.” Según el especialista uruguayo se preguntó por qué el riesgo está aumentando y señala como elementos perturbadores que han aumentado en el planeta en los últimos 40 años “en su frecuencia e intensidad e lapsos muy breves”.

González Muller ejemplificó el caso de su país, donde desde el año 1985 hubo una explosión demográfica en la costa, desde Montevideo hacia Punta del Este, “donde uno compraba un lote y había cero infraestructura, no se hizo una evaluación de impacto, sin soporte adecuado. Muchas veces el desarrollo crea condiciones favorables, pero también riesgos sino hay planificación. ¿Y a qué tipo de riesgos nos presentamos? Hay pequeños casos que van generando desorden, pequeños impactos que no se registran y no se los consideran. Nos ocurrió en la localidad de Dolores, en Uruguay, donde una vez pasó una cola de tornado y perjudicó a unas 40 casas de la periferia, en 2012, hubo uno más fuerte que pasó por el medio, unas 400 manzanas, con todo el perjuicio económico que esto provoca, por ello hay que actuar previamente para que los impactos sean menores”.

Ante un auditorio colmado en el Parque de España que siguió con atención la disertación, el experto subrayó además que “en la protección financiera, los gastos no son visibles, la reparación de daños es fundamental. Por ello, es importante usar el conocimiento, la innovación y la educación, reducir factores de riesgo, fortalecer los preparativos. Pero ya en la Cumbre de Sendai, Japón, se hizo eje en fortalecer el trabajo institucional, redactar leyes, crear ministerios. Todos elementos que harán a una ciudad resiliente”.

Finalmente, la charla de Javier González Muller estuvo enmarcada en el proyecto “Gobernanza Ambiental y adaptación al cambio climático. Esta iniciativa impulsa un proceso de planificación participativa a nivel distrital con el fin de aumentar la capacidad de la ciudad de prevenir y gestionar los efectos del cambio climático así como brindar una mayor seguridad humana a la población. Participaron instituciones públicas, privadas, organismos comunitarios, vecinales, personal de emergencias y público en general. El proyecto es auspiciado por el Fondo Canadá para las Iniciativas Locales (FCIL)