Por Lic. Belén Travesaro

Cada vez son más los aparatos electrónicos que se fabrican en el mundo. Estos suelen tener una vida útil corta y requieren un rápido recambio. La consecuencia de esta situación es el incremento de residuos electrónicos, los cuales producen contaminación en el ambiente.

“Un argentino genera 8 kilos de residuos electrónicos en un año”, asegura Cecilia Álvarez, subsecretaria de Ambiente de la Municipalidad, refiriéndose a cálculos realizados el año pasado.

Según datos de la Universidad de Naciones Unidas, el ranking de quienes generan más de este tipo de desechos en América Latina está ocupado por Brasil en primer lugar, luego México y en tercer lugar Argentina.

Los residuos informáticos por tener elementos contaminantes (como el mercurio) requieren una clasificación y tratamiento especial. Con excepción de las pilas y baterías comunes (las alcalinas) que se tiran en el contenedor domiciliario, el resto de estos residuos hay que llevarlos a los centros municipales de distrito.

Las computadoras, teclados, monitores, impresoras, mouse, son residuos peligrosos y necesitan una tratamiento particular.

Un dato importante es que tienen una gran cantidad de materiales que pueden reciclarse: plásticos, vidrios, metales, metales preciosos (cobre, oro, plata, níquel). “Más del 70 por ciento del aparato electrónico se puede reciclar”, subraya Álvarez.

Dónde descartarlos

Las pilas y baterías comunes (las alcalinas) se pueden tirar como residuo común en el contenedor domiciliario. Se trasladan al relleno sanitario como el resto de la basura.

En el caso de las pilas botón (chatas, redondas, tienen mercurio) y las recargables, hay que llevarlas a los centros municipales de distrito (en el horario usual de atención a los vecinos) donde están los llamados pileros. Porque requieren un tratamiento como residuo peligroso.

¿Qué hacer con los residuos informáticos? Llevarlos a los centros municipales de distrito, donde los reciben los últimos viernes del mes, de 8.30 a 12.30; y también se pueden acercar los últimos sábados del mes, a Montevideo 2852, de 10 a 16.

Experiencia de reciclaje

Muchos de los elementos de los aparatos electrónicos se pueden reciclar. Por esa razón en julio pasado, la Secretaría de Ambiente realizó el primer Desarmaton, junto con el Ministerio de Educación y Santalab.

Convocaron a escuelas técnicas para que desarmen residuos electrónicos y rescaten las piezas que todavía sirven. Y en otro evento, que es mañana a las 9 en la escuela Osvaldo Magnasco, harán el encuentro Armaton, donde armarán nuevos equipos con las piezas que rescataron.

Los equipos reciclados serán utilizados por las mismas escuelas. Están participando 3 establecimientos y está el proyecto de sumar más.

El rosarino empieza a tomar conciencia de que los residuos informáticos requieren una separación y tratamiento especial.

Su recolección diferenciada arrancó en el 2011 y es un servicio que busca afianzarse. En el 2017 se juntaron más de 9000 aparatos informáticos en desuso y se espera que esa cifra crezca.

En Argentina una cuestión pendiente es un marco legal que acompañe este proceso. Hay un proyecto de Daniel Filmus, que obtuvo media sanción en el 2011, pero no se terminó aprobando. Este proyecto responsabiliza a los fabricantes de la gestión y tratamiento de estos desechos.

Para que haya un verdadero cambio es necesario pensar a estos residuos como un recurso y ocuparse de su reciclaje. De esta manera vuelven al mercado y se reduce la basura.