Por Lic. Belén Travesaro

En Rosario generamos 800 toneladas de residuos sólidos urbanos por día, de los cuales una gran parte son los residuos orgánicos que provienen de los alimentos.

En la Planta de Compostaje de Bella vista se reciclan 150 toneladas de residuos orgánicos por día. El proceso de tratamiento en esta planta permite aprovechar la materia orgánica de los residuos con el fin de obtener compost.

Pero con lo que se recicla en esta planta no alcanza para reducir la basura que se produce en la ciudad. Por eso se sugiere al compostaje domiciliario como una solución para convertir a los residuos domésticos en abono orgánico, un mejorador de suelo, útil para las plantas.

Así se pasa de ser generadores de basura a generadores de tierra, y se contribuye con el medio ambiente.

Compost en casa

Cuando se comienza a hacer compost en casa, se suelen cometer algunos errores que a veces a uno lo frustran. Por ejemplo si se hace en el jardín y se incluyen restos de carnes, eso suele atraer ratas. El consejo es sólo incluir restos vegetales.

Hablamos con Macarena Vázquez, del Taller Ecologista, quien nos da las claves para no desistir en el intento.

El compostaje es el proceso de degradación de los residuos orgánicos, los cuales se transforman en abono (un tipo de tierra). Se requiere un recipiente con agujeros (para airearlo), donde se depositan estos residuos, que entran en descomposición por la acción de microorganismos, principalmente bacterias.

Vázquez aclara que no todos los residuos orgánicos sirven para este proceso. Los que sí se recomiendan son: restos vegetales como cáscaras de zanahoria o papa, los tallos de lechuga o acelga. También cáscara de huevo, yerba, saquitos de té.

No va la grasa de pollo, restos de carne, sobras de comidas con aceite. Pueden atraer ratas o traer malos olores.

Consejos

Depende del espacio que tenga cada uno, si es en el balcón se sugiere una maceta, tacho de pintura o bidones de agua. En el jardín de una casa se puede hacer sobre la tierra, en forma de montaña.

-Airearlo: Si las bacterias no tienen aire, la descomposición de la materia orgánica produce gases con mal olor. Se le pueden hacer agujeritos a los recipientes.

 

-Humedad: Necesita un grado de humedad que le permita a las bacterias vivir, pero no tiene que estar tan mojado porque eso impide que llegue oxígeno. Si está muy seco, aparecen hormigas. Hay que mezclar la materia seca con la húmeda.

-Insectos: Cuando aparecen moscas es por los restos de fruta. Se sugiere tirar una capa de hojas secas encima.

El período de descomposición de la materia orgánica, hasta que se transforma en tierra, es de 3 meses aproximadamente. Más información en Facebook: Taller Ecologista.

Red de compostaje

En Buenos Aires está la Red de Compostaje, donde se van sumando quienes quieren necesitan asesoramiento en el tema. El sitio en Facebook es Red de Compostaje.

Uno de los integrantes de la Red es José Zamora, quién aclara que “el 50 por ciento de los residuos que generamos son orgánicos. Entonces si empezamos a compostar, vamos a estar reduciendo a la mitad lo que tiramos en la bolsa, además son menos los camiones que se necesitan para llevar al relleno sanitario, y llegan menos desechos al relleno”.

Además, agrega, “el beneficio es tangible, al obtener tierra de los residuos orgánicos. Una tierra rica en nutrientes que la podés usar para las plantas o una huerta”.

Conclusión

“Lo positivo de hacer compost, además de la reducción de la basura, es que a uno lo acerca a los ciclos de la naturaleza. Es como tener un pequeño ecosistema en el balcón”, concluye Vázquez.

 “Somos una sociedad que consume mucho y genera cantidad de residuo. El compost es una solución. Y si uno también empiece a ser más consciente a la hora de comprar, por ejemplo comprando menos plástico, eso ayuda”, opina Zamora.

Los esfuerzos individuales que se hagan son importantes. Pero para sostenerse en el tiempo, necesitan de un compromiso colectivo, acompañado por políticas públicas.